viernes, 11 de septiembre de 2009

Cansado de tu ausencia.


Bella mujer, ¿donde estas?, ¿cómo eres?, ¿cuál es la forma en que tengo que identificarte?, ¿con quien estas?, ¿por donde te busco?, ¿dónde miro?, ¿a quien le pregunto?, ¿qué edad tienes?, ¿me quieres como yo a ti?, ¡ayúdame por favor!, ¡dame una señal!, ¡dime donde te busco!, no quiero seguir sólo, estoy cansado de no encontrarte, déjame quererte, no quiero seguir la vida sin ti…

Te declaro mi amor, tú eres a quien le doy mi ser, toma mi corazón, puedes hacer con el lo que te plazca, lo puedes querer como yo te quiero, o destruirlo con tal desprecio, que no lo pueda reconocer nunca más. Ruego con humildad que cuado tengas en tus manos mi amor, si no lo quieres, no me lo regreses, será mejor que lo deseches, porque no pienso dar ese amor a nadie más, tampoco me lo puedo quedar, porque es único y especial para ti, si tu no lo quieres, nadie más lo podría tener…

Quiero que seas como eres, no tienes que cambiar en nada, no tienes que dejar de ser enojona, tampoco quiero que dejes de decir las cosas como las sientes, adoro tu carisma, tu fidelidad, el optimismo ante lo adverso, deja que tu belleza ilumine a muchos, que tus virtudes de mujer sean para la felicidad de dar vida, que el deseo de tu corazón siga siendo bueno, no quiero ser el dueño de ti, quiero ser tu compañía y que tu seas la mía…